Serie Neo-Orientalismo – Galería Marchal
Un análisis profundo de Cleopatra y Eva (1996) de Justo Aguilar Tapia, dos dibujos esenciales del neo-orientalismo latinoamericano. La primera despliega el arabesco sensual como mitología expansiva; la segunda replantea el origen femenino desde la introspección. Una lectura curatorial integral desde Galería Marchal.
Cleopatra (1996): El arabesco como expansión del cuerpo femenino

Introducción
En Cleopatra, Aguilar Tapia ofrece una lectura neo-orientalista donde sensualidad, ornamentación y mito se entrelazan desde una mirada latinoamericana. La figura serpentea en ingravidez: libros flotantes, serpientes ondulantes y líneas policromas que vibran como un halo.
El artista anotaría: “La línea debe comportarse como un perfume: invadir sin tocar”, revelando la atmósfera estructural que sostiene esta obra clave del arte conceptual latinoamericano.
Lectura estética
La composición diagonal convierte el cuerpo en arabesco. El bolígrafo logra veladuras y texturas que parecen aire y volumen simultáneamente. La figura ocupa la hoja con un gesto expansivo que transforma el erotismo en estructura visual.
Lectura simbólica
Cleopatra deja de ser figura histórica y se vuelve símbolo migrante del poder femenino. Aguilar describe estas escenas como “bibliotecas invisibles que se abren como abanicos de conspiraciones”.
Los libros flotantes representan saber disperso; las serpientes, energía ambivalente entre lo sagrado y lo erótico. El cuerpo se vuelve archivo, mito y territorio político.
Dimensión técnica
La tinta de bolígrafo exige precisión y capas sucesivas. Trazos rápidos conviven con sombreado minucioso. La obra oscila entre gesto inmediato y obsesión por el detalle.
Lectura política
La Cleopatra de Aguilar desmonta el orientalismo exotizante occidental. Es un neo-orientalismo latinoamericano que reescribe el mito desde la periferia. La sensualidad no es complaciencia, sino agencia simbólica.
Eva (1996): El origen como quietud simbólica

Introducción
Creada el mismo año, Eva funciona como contrapunto. Menos arabesca y más introspectiva, la figura reivindica el mito de la primera mujer desde un humanismo femenino. Aguilar escribe: “Eva no es pecado, es comienzo”.
Lectura estética
Eva es frontal y contenida. El trazo es transparente, el espacio silencioso. La sensualidad se repliega para dar paso a la noción de origen, a un arquetipo más íntimo que expansivo.
Lectura simbólica
El mito bíblico se reinterpreta desde la libertad. Eva ya no es responsable de la caída: es la que inaugura el mundo. Se desplaza la narrativa patriarcal hacia una espiritualidad de la conciencia femenina.
Dimensión técnica
El artista utiliza el bolígrafo con economía de medios. La obra demuestra una sofisticada contención que contrasta con la exuberancia de Cleopatra.
Lectura política
Esta Eva es una emancipación simbólica. Aguilar desactiva la moralizante tradición occidental y propone un origen despatriarcalizado desde el arte latinoamericano.
Cleopatra vs. Eva: Exceso y origen en la estética arabesca
Comparación curatorial
- Cleopatra: expansión, ornamentación, arabesco, saber disperso, mito político.
- Eva: contención, silencio, esencia, origen, mito íntimo.
Ambas obras revelan el rango expresivo del artista y consolidan 1996 como un año fundamental en la construcción del neo-orientalismo dentro del arte peruano contemporáneo. Este díptico conceptual demuestra que Aguilar Tapia domina tanto el exceso como la introspección sin perder cohesión estilística.
Galería Marchal se enorgullece de presentar esta obra fundacional que posiciona arte en Costa Rica en diálogo crítico con tradiciones globales, demostrando que resistencia puede ser quietud, intimidad puede ser política, y lámpara doméstica puede iluminar camino de investigación artística excepcional.
Colección Galería Marchal. Primera exhibición pública documentada en contexto completo de la Serie Neo-Orientalismo Crítico.
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