La Vida y Obra del Maestro Costarricense en Galería Marchal
José Monge Ureña, cariñosamente conocido como José “Chepito” Ureña entre sus compatriotas, emerge como una de las figuras más emblemáticas del arte costarricense del siglo XX. Nacido el 14 de diciembre de 1926 en Desamparados, Costa Rica, este prolífico artista dedicó su vida a plasmar en lienzo la esencia del paisaje rural, las tradiciones y el folclore de su amada patria. Galería Marchal se enorgullece de presentar la obra de este extraordinario pintor que, con más de 20,000 pinturas creadas a lo largo de su vida, dejó un legado artístico inconmensurable para las generaciones futuras.
José “Chepito” Ureña: Orígenes y Formación Artística
Hijo de Napoleón Ureña Retana y Celia Monge Picado, Chepito mostró desde sus primeros años un talento innato para el dibujo que no pasó desapercibido en la Escuela Vieja de San Rafael Abajo, donde cursó sus estudios primarios. Sus maestros, asombrados por su destreza, fomentaron esta habilidad que más tarde se convertiría en su pasión y medio de vida.
Su educación secundaria en el prestigioso Liceo de Costa Rica marcó un punto de inflexión en su desarrollo artístico, pues allí tuvo el privilegio de recibir orientación de figuras de la talla de Carlos Salazar Herrera, Juan Manuel Sánchez y Rafael Lucas Rodríguez, quienes ya vislumbraban el potencial del joven artista y le brindaron las herramientas necesarias para pulir su técnica. Estos encuentros tempranos con maestros consagrados sentarían las bases del estilo que posteriormente caracterizaría a José Monge Ureña en la escena artística costarricense.
Posteriormente, su ingreso a la Escuela de Bellas Artes supuso una ampliación sustancial de sus horizontes creativos bajo la guía de reconocidos artistas como Francisco “Quico” Quirós y Fausto Pacheco, cuyos métodos y visiones enriquecieron enormemente el bagaje técnico y conceptual del prometedor pintor. La formación que recibió en esta institución resultó determinante para que Chepito pudiera desarrollar un lenguaje visual propio, anclado en las tradiciones pictóricas pero con un sello inconfundiblemente personal.
Trayectoria Profesional y Docente
Con apenas 17 años, José “Chepito” Ureña inició su carrera docente como maestro de dibujo en la Escuela García Monge, cargo que desempeñó durante 12 años con dedicación y entusiasmo. Su talento para la enseñanza y su capacidad para transmitir conocimientos lo llevaron posteriormente a la Escuela Nicaragua, donde continuó su labor pedagógica por 18 años más hasta su jubilación.
Paralelamente a su actividad como educador, José Monge Ureña cumplió uno de sus anhelos infantiles al incorporarse como escenógrafo y decorador en el Teatro Nacional de Costa Rica, colaborando con diversas compañías internacionales y directores de renombre. Este trabajo le permitió no solo explorar nuevas dimensiones creativas sino también entrar en contacto con corrientes artísticas globales que, si bien no alteraron sustancialmente su estilo, sí enriquecieron su perspectiva estética.
Chepito: Primera Exposición y Reconocimiento Internacional
El año 1962 marcó otro hito significativo en la trayectoria de José “Chepito” Ureña cuando realizó su primera exposición individual en la prestigiosa Casa del Artista, con el valioso respaldo de figuras como Olga Espinach y Luccio Ranucci. Este evento representó su presentación formal ante el mundo del arte y el inicio de una carrera expositiva que lo llevaría a mostrar su obra tanto en Costa Rica como en escenarios internacionales.
A lo largo de su vida artística, Chepito Ureña participó en numerosas exposiciones individuales y colectivas que traspasaron fronteras, llegando a países como Francia y Estados Unidos. Su obra alcanzó tal nivel de reconocimiento que incluso llegó al Vaticano, donde el artista donó dos de sus pinturas al Papa Juan Pablo II, gesto que simboliza la trascendencia de su producción artística más allá del ámbito nacional.
El Rincón Creativo de Chepito Ureña
Fiel a sus raíces, Chepito vivió toda su vida en una casa antigua del Barrio Valencia en San Rafael Abajo de Desamparados, propiedad que había heredado de sus abuelos y que se convirtió en el santuario desde donde su imaginación y talento se desbordaban en cada pincelada. Este espacio, impregnado de historia familiar y memoria colectiva, funcionó como un refugio inspirador donde el artista podía conectar con las tradiciones y el paisaje que tanto amaba representar en sus obras.
La Temática de su Obra: El Corazón de Costa Rica
La obra de José Monge Ureña se caracteriza por su profunda conexión con el paisaje rural costarricense, las tradiciones populares, las leyendas y los mitos que conforman el tejido cultural del país. En palabras del propio artista: “Pinto el paisaje rural, las tradiciones, las leyendas, los cuentos y los mitos de los pueblos, pero lo que más me ha gustado pintar es el paisaje rural costarricense, la casita típica con su carreta”.
Esta declaración resume perfectamente la esencia de su producción artística, centrada en capturar y preservar visualmente elementos fundamentales de la identidad nacional que, en muchos casos, corrían el riesgo de desaparecer ante el avance de la modernización y la urbanización del país. Sus pinturas se convirtieron así en valiosos documentos visuales que registran un modo de vida y un entorno natural en constante transformación.
Estilo e Influencias
Influenciado por el impresionismo pero con un sello estilístico muy personal, Chepito desarrolló una técnica que le permitía plasmar con extraordinaria sensibilidad la luz y los colores del trópico costarricense. Sus atardeceres radiantes, casas de campo acogedoras, carretas típicas ornamentadas, iglesias coloniales, playas paradisíacas y montañas imponentes conforman un universo pictórico que celebra la belleza natural y cultural de Costa Rica en cada pincelada.
Su paleta cromática, vibrante y luminosa, captura la exuberancia de los paisajes locales sin caer en el exceso, logrando un equilibrio estético que invita a la contemplación y evoca una nostalgia por lo autóctono que resuena tanto en los costarricenses como en los extranjeros que admiran su obra. La pincelada de Chepito, precisa pero emotiva, consigue transmitir no solo la apariencia física de los escenarios representados sino también su atmósfera y significado cultural.
José “Chepito” Ureña: Legado Artístico y Cultural
A lo largo de su prolífica carrera, José Monge Ureña creó más de 20,000 pinturas, cifra que por sí sola da cuenta de su extraordinaria dedicación y capacidad productiva. Este vasto legado visual constituye un invaluable tesoro cultural que refleja el profundo amor del artista por su país, sus tradiciones y sus gentes.
Más allá de la cantidad, la calidad y consistencia de su obra han consolidado a José “Chepito” Ureña como una figura fundamental en la historia del arte costarricense. Sus cuadros no solo adornan numerosas colecciones privadas e institucionales en Costa Rica y el extranjero sino que también han contribuido significativamente a definir y proyectar la identidad visual del país.
José Monge Ureña falleció el 23 de junio de 2014, dejando tras de sí una huella imborrable en el panorama artístico nacional y en la memoria colectiva de Desamparados, su querida comunidad. Su partida física no ha mermado, sin embargo, la vitalidad y relevancia de su obra, que continúa inspirando a nuevas generaciones de artistas y deleitando a amantes del arte en todo el mundo.
Museo Nacional de Costa Rica, El Castillo del Moro y otras Obras Destacadas de José Chepito Ureña

1995
Jose Chepito ureña
Entre las pinturas más representativas de José Monge Ureña en nuestra colección destacan piezas como “Museo Nacional de Costa Rica” (1995), que captura magistralmente este importante edificio patrimonial con una composición equilibrada donde la estructura arquitectónica del Museo Nacional costarricense se convierte en protagonista, rodeada de elementos urbanos que enriquecen la escena. El uso contrastado de tonos cálidos y fríos confiere a la obra una profundidad visual notable, mientras que la inclusión de figuras humanas subraya la dimensión social y cultural del espacio representado.
Otra obra emblemática es “Castillo Moro” (1995), donde Chepito demuestra su extraordinaria capacidad para reproducir con fidelidad elementos arquitectónicos complejos como los detalles neomudéjares característicos de esta construcción. La atención minuciosa a mosaicos, arcos y filigranas revela el virtuosismo técnico del artista, quien logra equilibrar la precisión documental con la expresión artística personal.
Ambas pinturas “Museo Nacional de Costa Rica” y “Castillo Moro” ejemplifican el compromiso de José Monge Ureña con la preservación visual del patrimonio costarricense y su habilidad para transmitir la interrelación entre arquitectura, paisaje e identidad cultural a través de su arte.
Descubra la Obra de José “Chepito” Ureña en Galería Marchal
En Galería Marchal, nos sentimos profundamente honrados de presentar una selecta colección de obras de José “Chepito” Ureña, permitiendo a los amantes del arte costarricense acceder a piezas representativas de este maestro nacional. Nuestra galería de arte en Costa Rica se enorgullece de mantener vivo el legado de Chepito, ofreciendo a coleccionistas y entusiastas la oportunidad de conectar con la esencia cultural del país a través de sus pinturas.
Le invitamos cordialmente a explorar nuestra galería de arte virtual y descubrir la magia visual de José “Chepito” Ureña, un artista que supo capturar como pocos la belleza y autenticidad del paisaje y las tradiciones costarricenses. ¿Está buscando sumergirse en la Costa Rica tradicional a través de los ojos de uno de sus más ilustres representantes pictóricos? No busque más, la obra de Chepito le espera en Galería Marchal.
¿Listo para adquirir un pedazo de la historia artística costarricense? Visite nuestra galería de arte virtual hoy mismo y déjese seducir por los evocadores paisajes y escenas costumbristas de José “Chepito” Ureña, donde cada pincelada es un homenaje a la identidad y el patrimonio cultural de Costa Rica.